viernes, 9 de marzo de 2012

De México a Alemania

En uno de los dos cumpleaños en que estuve el sábado pasado, una de las invitadas -muy simpática- nos cpntó que había nacido y se había criado en México. Tiene las dos nacionalidades: alemana y mexicana.

Después del colegio, su papá (alemán de México) la había enviado obligada (muy obligada) y contra la voluntad de su mamá a Alemania (parece que la voluntad de la mujer no contaba mucho).

Comparaba Alemania de entonces (ella debe tener unos 60 y tantos años) con el México de entonces, que ella prefería miles de veces, por lo que nos explicó:

"Alemania era ordenada, limpia, no corrupta -se creía entonces, ahora se sabe que sí había una enorme corrupción que se ocultaba-; pero la gente no tenía corazón y era sumamente cerrada.

"México era sucio, desordenado, corrupto; pero la gente tenía un corazón inmenso y era muy abierta".

Nos confidenció que había sufrido enormemente y que había tratado por todos los medios de convencer a su papá de que la dejar volver a México, a lo que él se había negado... A los pocos años, el mismo papá -con su mamá- se vinieron de vuelta a Alemania. Ella se casó aquí y por eso, se quedó...

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