viernes, 19 de diciembre de 2008

Las mujeres, los hijos y la libertad de elegir


Queridos amigos: hace unos días, Carlos, en el foro de Dras. y dres. en hospitales alemanes, planteó un tema muy interesante (¡muchas gracias Carlos!) y que me gustaría contestar algo más in extenso aquí (en todo caso, el tema, con cifras duras, lo encuentran en mi blog Alemania: Economía, Sociedad y Derecho).

Aquí cuento más de mi experiencia personal y en este plan, escribo este post.

Carlos dice: "... tengo un par de amigas alemanas, ambas nacidas en 1982, que no tienen ningun conflicto. Hace mucho tiempo que decidieron no tener hijos y dedicarse completamente a la vida laboral. Tampoco sé si es la forma de pensar mayoritaria de las mujeres menores de 30 pero todo lo que oigo y me llega por TV referido a eso, me hace ver que la maternidad no es una de las prioridades de las mujeres en Alemania".

Bueno, cuando yo llegué a Bonn (antes de que la revolucionaria. v. der Leyen ocupara el ministerio de la familia, con lo que las cosas han empezado efectivamente a cambiar en Alemania), tenía un amigo salido hacía poco de la universidad y había hecho un trabajo de magister acerca de la llamada Wahlfreiheit en la CDU (Unión demócrata cristiana). Yo no sabía lo que era y le pedí su tesis de magister.

Con cada página, me horrorizaba de lo que este partido (tres alas: conservadora, social y liberal-económica, tema que también aparece tratado en mi otro blog) y sus hombres -y mujeres- planteaban como "la alternativa".

La Wahlfreiheit, esto es, la libertad de elección consistía en permitir a la mujer decidirse entre los hijos o la carrera. De manera que, si se decidía por la carrera, no podía trabajar y viceversa.

Poco después, estuve tomando el té con una jueza (acá los jueces tienen una muy buena reputación y están muy alto en la escala socioeconómica), de esta misma tendencia, y me contó lo mismo. Para mi gran horror. Ella -una mujer que se veía bastante bien- me dijo que "había escogido ser jueza y renunciar a la maternidad y, por tanto al matrimonio" (decía ella al menos, quién sabe qué amores frustrados puede haber habido detrás de esta "justificación", pensé).

No sé qué opinen Uds., pero yo venía llegando de un país con profesoras universitarias, dras. (en medicina, claro), investigadoras, periodistas de prestigio, directoras de diarios, escritoras (incluyendo a una Nóbel), ministras de estado, brillantes abogados, andinistas, equitadoras y un gran etcétera.

Todas CON HIJOS. E hijos normales y acá te cuentan que las mamás que trabajan son unas Rabenmutter! Término que provoca generalmente las burlas de nuestros vecinos franceses que tienen una opinión bastante distinta del trabajo de la mujer y tienen más hijos... Y que la mujer, si tiene hijos, tiene que ocuparse sólo de ellos.

Desde ese día, supe que, en este aspecto, pelearía con muchos de mis amigos y amigas en Alemania. Y que me acercaría mucho más a las posiciones de la socialdemocracia que siempre instó a crear más guarderías infantiles (prácticamente inexistentes al occidente del país en ese entonces), probablemente, no por ayudar a las familias (antes de v. der Leyen) sino por... probablemente más por razones ideológicas (hoy, es distinto).

Entre paréntesis, la ministra von der Leyen estuvo una temprada con su marido y algunos de sus siete hijos en una universidad norteamericana y que vió allí -como ella misma lo cuenta- otra realidad. (Gracias a los EEUU que tanto bien traen a Alemania, lo digo en serio, si no hubiera sido por la presión yankee, aún estaríamos obligados a usar solamente teléfonos alemanes y no podríamos importar teléfonos japoneses o gringos, mejores y más baratos).

Ahora, en cuanto a si las mujeres bajo 30 no quieren tener descendencia, me parece que hay que distinguir entre el Este y el Oeste y el nivel socio-cultural-económico.

En el Este, de acuerdo a las estadísticas, las universitarias no se lo plantean mucho y tienen hijos (lamentablemente, muchos se quedan como hijos únicos, especialmente). El problema del Este es la emigración de las mujeres hacia el occidente o hacia el extranjero.

En el Occidente, creo que se lo piensan más, acá las mujeres son más complicadas... en este sentido. Y quieren hacerlo todo (lo relacionado con los hijos) ellas solas, todo bien, perfecto, sobre todo las universitarias. Según lo que se dice, se lee y se escribe, no se trata de que no quieran tener hijos, generalmente, el problema está en que no encuentran pareja, ya que ellas "miran hacia arriba" y arriba no hay muchos; y ellos, "miran hacia" abajo.

Aparte de eso, según se dice hoy -y pienso que es así- el problema está en los hombres, ver Por qué los varones se niegan a procrear

Las mujeres que están más abajo en la escala, creo que no se lo plantean mucho. El problema son los hombres de estos estratos... crecientemente incapaces (en % abundante) de formar una pareja y menos aún, una familia. Esto, en el Este y en el Oeste. Ver Por qué los hombres no tienen hijos - estudio del DIW y ¿Por qué a los alemanes les cuesta tanto encontrar una pareja, casarse y tener hijos? (aquí están los "monitos" de mirar hacia arriba y mirar hacia abajo).

Yo dudo que una mujer alemana de 30 reconozca abiertamente que no quiere tener hijos... salvo que sea para justificar que no los ha tenido. Por el contrario, la actitud de no querer tener hijos o aquella otra abiertamente antiniños la veo más como la de la generación del milagro económico (los que estaban en edad de procrear en la década del '60 o comienzos de los '70). Actualmente no es que no se quiera tener niños, muy por el contrario, se los quiere tener, pero no se los puede tener.

No dudo que haya mujeres concretas que, por alguna razón, sostengan que no quieren tener hijos. Se me ocurren miles de razones, desde el pesimismo cultural (para qué traer hijos a un mundo tan malo, opinión muy expandida por allá por los '80), hasta el miedo a "fracasar" como padres (igualmente muy expandido) y a que "mis hijos" no sean los mejores, pasando por el miedo ó Angst alemán a la responsabilidad y al compromiso.

Lo que sí he escuchado de algunas adolescentes -supongo que es producto de un modelo familiar que no ellas rechazan muchas veces con toda razón- es que ellas quieren "tener un hijo solas", esto es, embarazarse y tener a su hijo/a sin padre. Ellas son fantásticas y no necesitan un hombre... A veces, cuando veo a demasiados hombres... las entiendo.

En suma, este ha sido el tenor de la discusión de los últimos años (yo diría que a partir del primer gobierno de Schröder -que no tiene hijos y que considera todo el tema de la familia como Gedünst, esto es algo así como patrañas- y de su gran ministra de la familia (pero que no pudo hacer mucho), la socialdemócrata Renate Schmidt, la foto es una Pressefoto de 2007, gracias a Wikipedia).

Pero, de ninguna manera se puede decir que los hijos no sean importante para las mujeres alemanas de hoy (30 y mucho menos). Por supuesto que no es la única prioridad -como era antes en Alemania, en parte como exigencia de la doctrina luterana- pero tampoco es algo sin importancia. Muy por el contrario.

El desafío al que está abocada Alemania y sus mujeres -y algunos hombres- es buscar la forma de conciliar tener hijos y el éxito profesional. Sobre todo, porque las mujeres alemanas jóvenes son hoy, estadísticamente, mucho mejores en los estudios, que los hombres, de manera que sería una injusticia privarlas de la posibilidad de trabajar profesionalmente fuera de su casa. Asimismo, la economía alemana (falta de personal calificado) no se lo puede permitir.

Yo les diría a las mujeres alemanes de todas las edades, que un poco de menos preocuación por los hijos, un poco menos de proyección (me refiero al mecanismo psicológico) en ellos, un poco más de horas de clase en los colegios, un poco más de confianza en que otra gente también puede atender a los hijos y un poco menos de complejos... ayudaría bastante en este tema.

¡Nuevamente gracias Carlos por plantear el tema!


9 comentarios:

Hilda dijo...

Totalmente respetable si alguien desea o no casarse, tener o no hijos. Lo que sí creo que es que no debe condicionarse, debe ser elegible libremente y no para justificar nada. Si una persona quiere tener hijos, esposo y carrera también debería poder hacerlo. Lo decíamos la otra vez y esto se logra si la familia trabaja en equipo.
En México está pasando algo similar.
Saludos cariñosos. Hilda

Marta Salazar dijo...

lo que pasa es que los hombres, general y lamentablemente (en Alemania, al menos, no hablo de otros países) no quieren trabajar en equipo,

producto de una mala educación :(

sintomático es también que cada vez que se critique que una sociedad no tenga hijos, les llegue el palo a las mujeres que NO quieren tener hijos,

creo que, con mis artículos de AESYD aquí enlazados, demuestro que, al menos aquí en Alemania,

son los varones quienes no quieren tener hijos...

claro, es más fácil pasarse los fines de semana tomando cerveza, comiendo chips y viendo fútbol y fórmula 1 por televisión, que cuidar chicos...

cobardes los llamo yo, y más encima, tienen la frescura de culpar a las mujeres de su propia incapacidad!

je je, está como para artículo de la revista Emma (revista feminista alemana),

saludos Hilda!

Hilda dijo...

Los hombres en el mundo casi me atrevería a decir a pesar de que me molestan las generalizaciones. Y tienes razón es producto de una mala educación y peor aún auspiciada por las mujeres, puesto que son las madres quienes muchas veces fomentan el machismo (recién puse un post sobre ello)
En cuanto a los hijos, la verdad es que cristianamente deberíamos desear tener hijos pero sinceramente creo que si una pareja no quiere tener hijos porque no van a ser buenos padres mejor que no lo sean, hay muchos que les harían un favor a esos hijos no teniéndolos pero bueno.
Y sí, son cobardes los que prefieren el futbol a tomar la responsabilidad de un hijo.
Saludos cariñosos. Hilda

Anónimo dijo...

Hola Marta: me siento halagado de haber inspirado esta entrada del blog aunque sinceramente no era mi objetivo crear polémica. Cuando les pregunté a mis amigas alemanas por que no tendrían hijos, simplemente dijeron que tener hijos las obligaría a replantearse su vida profesional y además tendrían que desviar recursos económicos y tiempo que, si no tuvieran hijos, podrían asignar libremente segun el criterio personal y que por eso decidían no tener hijos. Palabras más, palabras menos esa fue la respuesta.
Cambiando de tema, he estado buscando alguna dirección de mail en tus blogs y no encuentro ninguna. Tienes alguna dirección de e-mail?
Saludos y ¡¡¡¡muy felices fiestas!!!!!
Carlos

Marta Salazar dijo...

Hola hola!

No, si no es crear polémica, pero es rico preguntar y objetar y plantearse las cosas de otro punto de vista... Me encanta, creo que la blogósfera es como un think tank :)

Hace tiempo que no escucho no leo lago así como lo que te contestaron las chicas de Hamburgo.

Sería alemanas de Alemania? Porque yo he oído este tipo de respuestas, pero de gente del Este de Europa, polacos, etc.

O serían, tal vez del Este de Alemania?

A este lado, hace tiempo que no oigo ni leo nada en este plan. Pero claro, yo vivo más al sur y tal vez en Hamburgo sí haya gente más o menos joven que piensa así.

Hace years conocí a una chica (treinta o más, que andaba loca por conseguir marido) y me comentó que, para ella, un hijo era un Betriebsunfall = un accidente de trabajo. PLOP!

Sigue sin casarse...

En el libro que comento en mi otro blog, El varón sin hijos (best seller hace algunos years) salen varias historias de parejas que se han quedado sin hijos (algunas por voluntad propia, otras, sin ella), si supieras alemán... te lo remomiento, para noches de insomnio.

Por otra parte, una amiga mía extranjera, dice riéndose: "para que quieren tener hijas las alemanas? si son ineptas para educarlos!"

Algo de razón tiene, porque la gente acá se complica tanto con los ninos que entiendo que no tengan ganas de tenerlos!

A ver si después les cuento algunas anécdotas de por acá.

Claro que, como dice Hilda, no se puede generalizar... pero -digo yo- puestos a hacerlo...

"Y tienes razón es producto de una mala educación y peor aún auspiciada por las mujeres, puesto que son las madres quienes muchas veces fomentan el machismo (recién puse un post sobre ello)", así es!

Ahora veo tu post!

Un abrazo fuerte a los 2!

Ljudmila dijo...

Todo un tema y bien interesante Marta. Quien condiciona a quien? A veces hasta cuesta descubrirlo. Pero es importante e interesante hablar de ello. Y Europa necesita debatirlo y encararlo...quizas mas que Sudamerica. Gracias.

Marta Salazar dijo...

más, sí, mucho más... Un abrazo fuerte!

Anónimo dijo...

Buf... BUF!!

Tener hijos actualmente es una opción, sí. Pero que una mujer tenga que renunciar a una parte importante de sí misma sólo por ambición profesional... es el colmo del machismo! No es que tengamos la obligación de parir, es que podamos hacerlo sin renunciar a nada. Ellos nunca han tenido que escoger, los hombres siempre han podido conciliar vida familiar y profesional. Pues yo ahora quiero que mi pareja se implique en el cuidado y la crianza de nuestros hijos para que ambos podamos tener vida familiar y profesional. No quiero renunciar a nada, por qué tendría que hacerlo?? Es injusto. Es sexista. Es discriminatorio.

Por otra parte parece que ahora las dificultades de la vida, esas dificultades normales que forman parte de hacerse adulto y madurar, son algo horrible. La palabra "frustración" está casi prohibida. Pues claro que ser padres es difícil y cuesta esfuerzo! Pero también es muy satisfactorio. A veces pienso que vivimos en una sociedad tan hedonista que siente terror al sufrimiento y la frustración, como si tuviéramos la obligación de ser siempre felices. Ser adulto, prosperar y madurar consiste en saber superar las frustraciones y aprender a arreglar los problemas. Cada pequeño o gran obstáculo superado es lo que te aporta esos momentos tan frágiles y breves de felicidad. En eso consiste la vida.

Ay... a menudo pienso que las mujeres somos nuestras peores enemigas... en lugar de encontrar una forma femenina, aunténticamente "de mujeres" de hacer las cosas, estamos copiando los comportamientos masculinos. Así lo único que hacemos es reproducir sus errores, en lugar de corregirlos. Nos faltan referentes y tenemos un largo camino por delante todavía.

Un beso grande!
María del Carmen

Marta Salazar dijo...

tienes toda la razón!

parece que estuviera escuchando hablar a mi mamá... que siempre habló/habla así...

un abrazo y gracias porque me haces sentir que, en estos aspectos no estoy sola en lo que pienso ;)

un abrazo!