miércoles, 19 de diciembre de 2007

La personalidad del atropellador y como hay que respetar la ley y nada más


Algunos de los lectores de este blog tal vez leyeron este artículo que escribí en mi otro blog: Los jefes - resultado de un estudio relacionado con la cultura empresarial

Sobre la (in) cultura empresarial en Alemania.

Pues bien, ayer esperaba en mi auto el cambio de luz, era la primera en la esquina del pueblo... de Mehlem, en Bad Godesberg.

Dieron la luz verde y, evidentemente con el intermitente puesto, esperaba que los vehículos que seguían de largo y, por lo tanto, tenían preferencia pasaran primero.

Como es lógico, cuando ellos pasan, puedo virar yo hacia la izquierda. Atrás, en un Mercedes A (cada vez más preferido por la tercera edad alemana) comenzó a tocar la bocina pip pip, como loco.

Quienes han vivido o viven en Alemania, saben que acá se toca poco la bocina, acción que se reserva sólo para el caso de necesidad (o para saludar), entre otras cosas, porque está prohibido.

El conductor comenzó a gesticular como energúmeno para que avanzara.

Claro, el muy ciego no veía que yo tenía el intermitente puesto, indicando que quería doblar a la izquierda.

Finalmente doblé, como es lógico, cuando llegó mi turno.

Nunca se pongan nerviosos cuando uno de estos energúmenos comienza así... He visto a gente a la que la consumen los nervios y piensa que está haciendo algo malo.

No, hay un reglamento del tránsito, llamado StVO y eso es lo que vale y no otra cosa. Si él me chocaba por detrás, tendría que pagarlo.

Me estacioné y me fijé que él también se estacionó (y mal, para peor). Corrí, lo fotografié y le dije que enviaría la foto a la policía, porque él había incurrido en un caso de Nötigung que parece que es un delito que no existe en castellano, pero es la amenaza de coerción o coacción en contra de otra persona.

El personaje encaja perfectamente dentro de la personalidad de un ex-jefe... Esta es su foto.



Podría contar muchas otras historias similares que han sufrido amigas mías. Sí, generalmente se comportan así frente a mujeres, eso hay que reconocerlo.

Yo estoy porque los carnets de manejar / permisos de conducir / licencia se revisen anualmenta a partir de los 60 y que no se renueven si los conductores no pasan la prueba.

Tengo la teoría de que la mayoría de los accidentes en Alemania no los provocan los jóvenes, sino los mayores.

En lo personal, de los cuatro accidentes de los últimos años, tres han sido culpa de ancianos (dos hombres y una mujer) y en los tres, me costó que pagara el seguro de ellos, porque ellos insistían -pese a los informes policiales a mi favor- que no tenían la culpa.

El último fue con una chica joven estudiante eslava y me pagó de inmediato, además de disculparse... Un buen ejemplo para la tercera edad alemana (aunque tengo que decir que la anciana que me chocó era polaca).


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